Motivos para visitar San Sebastián en invierno

Viajar en verano es siempre muy agradable, hace buen tiempo para pasear, el sol invita a participar en los eventos que se organizan por esas fechas y habiendo muchas horas de luz hay más tiempo para visitar el destino elegido.

San Sebastián no es una excepción, en verano son Semana Grande y las regatas de la Concha; las playas están hasta arriba y las terrazas de los bares repletas. Pero San Sebastián en invierno también tiene su aquel, y os vamos a explicar por qué.

Una visita con menos muchedumbre

Lo primero y más obvio es que en invierno San Sebastián es mucho más tranquila, las masas de turistas se han ido y por la ciudad prácticamente solo estamos los donostiarras, los franceses que vienen a pasar el día y un puñado de turistas que no saben qué hacer con tanta lluvia.

Con tan poca gente por la calle pasear por zonas como la Parte Vieja es mucho más apetecible, los bares de pintxos están casi vacíos y conseguir mesa para comer o cenar es mucho más fácil. No habrá que hacer cola para coger el funicular del Monte Igeldo y vayamos donde vayamos estaremos prácticamente solos, ya sea la playa de la Concha o el Peine del Viento.

Un destino económico

Evidentemente, que haya menos gente a causa de la temporada baja, hace que los precios también sean más económicos. Los restaurantes y bares cuestan lo mismo que en verano, pero los hoteles reducen sus tarifas y alojarse incluso una semana entera no es algo descabellado.

Las impresionantes vistas de nuestra naturaleza

Y sí, sabemos que en invierno llueve y hace frío, sobre todo en Donosti, a lo que hay que sumarle el viento que rompe los paraguas y levanta olas gigantescas. Pero es precisamente estas olas de invierno uno de los mayores y mejores espectáculos que nos ofrece la ciudad en estas fechas. Ir a ver las olas es uno de los pasatiempos favoritos de los donostiarras, y algo que os recomendamos hacer encarecidamente.

Un paseo cultural

Si el tiempo ni siquiera acompaña para ver las olas, quizá es momento de visitar alguno de nuestros museos. San Telmo, Tabakalera, el Aquarium… están siempre ahí ofreciéndonos conocimiento, diversión y un lugar calentito en el que pasar una mañana o una tarde.

Si no hace tan malo (a veces la lluvia y el viento nos dan una pequeña tregua), podéis veniros a uno de nuestros Free Walking Tours, donde os podremos dar más consejos para disfrutar la ciudad a pesar de la meteorología.

Disfruta de la época navideña

Si coincide vuestra visita con época navideña, podéis salir a descubrir los mercados, admirar las luces y visitar el Belén de la plaza Gipuzkoa. O por qué no, podéis montaros en la noria que se pone en los jardines de Alderdi Eder, desde donde disfrutaréis de unas vistas espectaculares de la bahía.

En Navidad también hay eventos especiales en el Kursaal y el Victoria Eugenia, así que echar un ojo a sus programaciones puede ser una buena idea, sobre todo porque durante un rato estaremos resguardados del mal tiempo, que como hemos comentado, es lo normal en San Sebastián.

El puente de María Cristina decorado para Navidad. Foto de EITB.

Conoce nuestras tradiciones y días de celebración

Más allá de la Navidad, en invierno también celebramos Santo Tomás y San Sebastián, las fiestas más importantes de Donosti, y que si coinciden con vuestra visita, os invitamos a disfrutar tanto como nosotros. Además, justo después de la Tamborrada empieza la temporada de sidrerías, uno de los mejores momentos para venir a San Sebastián y degustar la sidra y la comida más tradicional. Eso sí, si queréis ir a una sidrería, ¡mejor reservar cuanto antes! Las sidrerías se completan rápidamente, así que tenedlo en cuenta a la hora de planear una visita en invierno.

Por último, en invierno también celebramos los carnavales, que si bien no son tan conocidos como los de Tolosa, tienen su encanto, sobre todo en cuanto a las comparsas tradicionales se refiere. Además la ciudad se llena de colores y música, así que puede ser un buen plan visitar San Sebastián por esas fechas.