Mercado San Martín
Los principales chefs de San Sebastián, cuando les preguntan por los pilares de la gastronomía vasca, siempre mencionan la importancia de tener un producto de calidad. Este producto viene de nuestra tierra, nuestros caseríos o si viene del mar, es pescado por nuestros barcos y podríamos decir, por tanto, que son de kilómetro cero. Una buena manera de conseguir estos productos es en los mercados, evidentemente. En Donosti hay dos mercados principales, el de La Bretxa y el de San Martín. Hablemos de este último.

Situado entre la calle Loyola y la calle Urbieta, está a apenas unos metros de la calle San Martín, que le da nombre. San Martín era el nombre de un antiguo barrio de la ciudad, que se encontraba en lo que es ahora el triángulo formado por las calles Urbieta, San Bartolomé y la playa de la Concha. En este barrio había una iglesia dedicada al santo y en su día era el emplazamiento del cementerio hasta que empezó a desarrollarse el actual barrio del Centro una vez se demolieron las murallas en 1863.
Historia del mercado
La historia del mercado de San Martín comienza en 1884, cuando se inaugura el primer pabellón del antiguo edificio, inspirado en las Halles de Bayona y diseñado por el arquitecto José de Goicoa. Justo al lado se encontraba una pequeña capilla habilitada para los vecinos mientras se construía la catedral del Buen Pastor, inaugurada en 1897.

Pero la ciudad crecía y aquel pabellón dejó de ser suficiente, a lo que se le añadió un segundo en paralelo, dejando una «calle» entre los dos. En 1907 se cubrió dicha calle, creándose un tercer pabellón y convirtiendo San Martín en el mercado de abastos más importante de San Sebastián.
En las siguientes décadas hubo diferentes intervenciones en el edificio, siendo la última en los años 50, y es este el edificio que los donostiarras tienen en la memoria cuando se les pregunta por el antiguo edificio de San Martín.

El edificio actual
La antigua estructura se demolió a principios del siglo XXI, buscando adaptarse a los nuevos tiempos, los nuevos hábitos de consumo y a la configuración de la ciudad moderna en la que se estaba convirtiendo San Sebastián. Si bien la decisión fue tomada entre el ayuntamiento y los vendedores, en 2003 la decisión fue tanto celebrada por aquellos que veían necesario un edificio más salubre y más accesible, como rechazada por los que veían desaparecer un edificio histórico.
Así en 2005 se inauguró el nuevo San Martín, mitad mercado tradicional, mitad centro comercial. Y si bien el nuevo edificio tiene poco que ver con aquel del siglo XIX, sigue manteniendo aquella calle central entre las dos partes del mismo, calle que hoy acoge un par de cafeterías, pero también el acceso a un supermercado, un par de tiendas, el parking y, por supuesto, el mercado.

El nuevo mercado
El nuevo San Martín está dividido en dos pisos, el principal, donde encontramos los puestos de fruta y verdura, carnicerías y otros, pero también los puestos de las caseras, que siguen viniendo cada día a vender sus productos y con las que la experiencia de acudir al mercado es más auténtica. En el piso de abajo están las pescaderías y un par de puestos más, además del supermercado.
El mercado ha sido reformado recientemente, adaptándose una vez más a los nuevos tiempos y a los nuevos gustos de los consumidores que en él hacen sus compras.

Si crees que visitar un mercado es una buena manera de conocer un lugar, sus costumbres y su gastronomía, eres de los nuestros. Así que te recomendamos que visites San Martín y te des una vuelta por sus puestos, charles con las caseras y compres algún producto local que llevarte de recuerdo a tu casa. El mejor para nosotros, el queso.

Con casi 10 años de experiencia como guía local en San Sebastián, Hegoi ha dedicado su carrera a mostrar la ciudad desde una perspectiva auténtica y local a través de Free Walking Tour San Sebastián y Go Local San Sebastián. Como donostiarra, combina conocimiento histórico, cultura local y recomendaciones basadas en la experiencia para crear contenido útil y fiable sobre qué ver, qué hacer y cómo vivir San Sebastián como un local.