Fiestas típicas de San Sebastián

En San Sebastián, como en todo municipio vasco que se precie, somos bastante fiesteros. Nos gusta la música, el baile, los desfiles, reírnos y pasárnoslo bien. Y, obviamente, a lo largo del año, incluso en invierno, tenemos muchas fiestas para disfrutar de todo esto. Si vais a visitarnos, es imprescindible conocer nuestras fiestas, así que aquí van las fiestas típicas de San Sebastián.

Día de San Sebastián

En una ciudad llamada San Sebastián, evidentemente la fiesta más importante, y la primera del año, es el día de San Sebastián, más comúnmente llamado Tamborrada.

Durante el 20 de enero, día del patrón, decenas de compañías de adultos y niños, desfilan por las calles de Donosti al ritmo de canciones compuestas por Raimundo Sarriegui mientras tocan el tambor y el barril. Son 24 horas de fiesta, lo que dura el día, en el que dormir se hace imposible. La celebración empieza y acaba a medianoche en la plaza de la Constitución, con la izada y la arriada de la bandera de la ciudad, y para muchos donostiarras es el mejor día del año.

Arriada de 2025. Foto de Noticias de Navarra.

El origen de esta fiesta está en la ocupación francesa durante la Guerra de Independencia, a principios del siglo XIX. En esta época los donostiarras se burlaban de los franceses aporreando los barriles que usaban para recoger el agua de las fuentes, imitando lo que hacían los soldados con sus tambores. Con el tiempo, esta burla ha evolucionado a la fiesta que tenemos hoy, y que es uno de los absolutos imprescindibles a conocer cuando se nos visita.

Carnavales

Si bien los carnavales más famosos de Gipuzkoa son los de Tolosa, donde el carnaval es religión, San Sebastián siempre ha sido una ciudad muy carnavalera. De hecho, nuestro carnaval se expande durante varios fines de semana de febrero. Empezando por el primero, en el que salen las comparsas de Caldereros el sábado y de Iñude eta Artzaiak el domingo; y acabando por el Entierro de la Sardina el miércoles de ceniza. Entre medias tenemos comparsas modernas, comparsas tradicionales, música, bailes y mucha originalidad. Si andáis en la ciudad por esas fechas, es buen momento para dejar la vergüenza a un lado y sumarse a la fiesta.

Fiestas del Carmen

También conocidas como las fiestas del Puerto, esta celebración popular se organiza el fin de semana más cercano a la Virgen del Carmen, patrona de la gente del mar, que se celebra el 16 de julio. Durante esos días hay conciertos, comidas populares, gigantes y cabezudos, charangas, juegos y deportes tradicionales y por supuesto, se saca una figura de la virgen en barco al mar para bendecir a los marinos donostiarras. También se homenajea a Aita Mari y a todos los muertos en el mar y hay tamborrada.

Foto de Onda Vasca

Son días intensos, en los que no es raro ver a los donostiarras vestidos de pescadores y en el que toman parte mayores y pequeños. Es una de nuestras fiestas favoritas del año, ya que hace bueno, y el ambiente es inmejorable. Por eso siempre animamos a los visitantes que se mezclen con los locales, que disfruten de las actividades y aprecien unas fiestas tradicionales y populares que no se dan en otros lugares.

Semana Grande

Apenas un mes más tarde, en agosto, se celebra la Semana Grande donostiarra. Festejo iniciado en el siglo XIX, se celebra siempre la semana del 15 de agosto, Asunción de la Virgen y es la fiesta principal del verano. Es una fiesta que se expande por toda la ciudad, en la que hay durante el día hay actividades para niños y adultos, como música por doquier, deportes tradicionales como campeonatos de pelota, desfiles de gigantes y cabezudos, mercados de artesanía, concursos de cocina… Y por la noche, además de los conciertos y las verbenas, está el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales que se puede ver en la Bahía de la Concha, y que suele ser la guinda de cada día.

Esta es una semana como pocas en el año, con la ciudad llena de turistas, vecinos de pueblos cercanos y donostiarras por igual, por lo que es una ocasión idónea para visitarnos, aunque sea solo a pasar el día.

Feria de Santo Tomás

La última fiesta del año, y otras de las grandes favoritas, sobre todo para los no donostiarras, es el día de Santo Tomás, que se celebra el 21 de diciembre. Este día se organiza la feria del mismo nombre y es una ocasión perfecta para descubrir la San Sebastián más tradicional. La feria se viene celebrando desde hace más de un siglo, cuando los caseros de los alrededores venían a pagar las rentas de las tierras a los terratenientes que vivían en la capital y aprovechaban y traían sus mejores productos para venderlos en el mercado. Hoy en día esto ya no ocurre, pero la feria se sigue celebrando, cada año con más éxito.

Y la feria, además de fruta y verdura y un espacio para la exhibición de animales de granja, lo que contiene es infinidad de puestos en los que se vende la gastronomía más tradicional: sidra, talos con chistorra, queso, pastel vasco, rosquillas… Por lo que es un buen día para saltarse la dieta. Pero también es un buen día para vernos vestidos de caseros y disfrutar de nuestra música y bailes. Algo más difícil de ver en otras épocas del año.