Asedio de San Sebastián 1813: Historia, consecuencias y lugares para conocer hoy

Contexto histórico

En 1808 las tropas napoleónicas llegaron a San Sebastián tras la invitación de Fernando VII a Napoleón a que atravesara España para atacar Portugal, aliada de Inglaterra, la máxima enemiga de Francia. Como bien sabemos hoy en día, atacar Portugal solo fue la excusa usada por Napoleón para adentrarse en España e invadirla, colocando a su hermano, el que sería José I, como rey. Así, el ejército francés se estableció en Donosti, entre otras ciudades, durante cinco años, hasta ser expulsados al final de la Guerra de Independencia en 1814.

La Guerra de Independencia se inició con el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid y rápidamente se extendió por toda la península. Además de españoles y franceses, en la contienda también participaron ingleses y portugueses, enemigos principales, como ya hemos comentado, de Francia; y polacos e italianos, aliados de Francia.

El tres de mayo de 1808 de Francisco de Goya representa justo el día después del levantamiento de Madrid y es uno de sus cuadros más conocidos.

 

En San Sebastián la guerra apenas tuvo influencia durante los primeros años, y la presencia francesa fue más o menos bien aceptada por la población, una mezcla de vascos y gascones con un profundo poso francés y fuertes ideas liberales. Con la llegada de los galos se colocó en puestos de poder a personas locales con ideas afrancesadas, por lo que la transición fue, en líneas generales, bastante fácil y la convivencia con los soldados franceses se desarrolló sin grandes complicaciones. Sin embargo, esta situación cambiaría radicalmente con el asedio de San Sebastián en 1813.

Qué fue exactamente el asedio

Fechas, protagonistas, bandos

El asedio de San Sebastián se dio entre el 7 de julio y el 8 de septiembre de 1813. Los asediados fueron los ciudadanos donostiarras y los soldados franceses instalados en la ciudad, comandados por Louis Emmanuel Rey. Los asediadores, por otro lado, fueron las fuerzas de combate inglesas y portuguesas lideradas por Thomas Graham, quien seguía órdenes del duque de Wellington, quien nunca llegó a pisar la ciudad.

Desarrollo de los acontecimientos

El asedio de San Sebastián se puede dividir en dos diferentes. El primero no es muy fructífero, ya que los soldados ingleses y portugueses se encuentran al otro lado del río Urumea, en lo que hoy en día es el barrio de Gros, por lo que la ciudad puede seguir recibiendo munición y alimentos por mar y tierra desde el norte y el oeste. Los primeros días de este primer asedio, las tropas anglo-portuguesas intentan dañar la muralla a base de cañonazos, creando algunas brechas en la muralla y colocando una mina en una de ellas, esperan poder tomar la ciudad el 25 de julio.

Este primer ataque es un fracaso, ya que la mina explota demasiado pronto, aún es de noche y no se ve bien, y los soldados de la vanguardia se quedan solos al no poder recibir ayuda, quedándose al descubierto en un espacio de 300m de ancho. Casi 700 soldados mueren o son heridos y más de 300 caen prisioneros. En comparación, solo mueren 58 soldados franceses y menos de 300 son heridos. Tras esto, los anglo-portugueses deciden esperar a realizar un nuevo asedio mientras les llegan nuevos suministros.

Grabado del asedio de San Sebastián de 1813.

El segundo asedio empieza ya a mediados de agosto, cuando esos suministros, acompañados de ingenieros, llegan a San Sebastián. Los ingleses primero toman la isla de Santa Clara, cortando así la línea de abastecimiento y rodeando la ciudad. Muchos donostiarras huyen durante estos días hacia Zubieta por La Concha, queriendo evitar el más que probable derramamiento de sangre.

Así, la mañana del 31 de agosto las tropas anglo-portuguesas lanzan un segundo ataque aprovechando la marea baja, con una nueva mina abren una nueva brecha en la muralla, solo para descubrir que los franceses han construido un muro interior de defensa. Los ataques contra la muralla este también son repelidos, lo que hace pensar que este segundo asalto va a ser otro fracaso.

Es entonces cuando los ingleses deciden lanzar un cañonazo contra ese nuevo muro interior, arriesgándose a acabar con sus propios soldados, lo que en principio es una locura. El plan sigue adelante, destruyen el muro interior y los soldados ingleses y portugueses pueden finalmente entrar en la ciudad, desparramándose por las calles. Los franceses, viendo que la situación se les escapa, huyen al castillo de la Mota en lo alto de Urgull, donde se atrincheran, dejando a su suerte a los donostiarras que aún permanecen en sus casas. Para el mediodía, San Sebastián ha sido tomada. Este momento marcó el desenlace definitivo del asedio de San Sebastián.

Recreación fotográfica de la toma de la muralla por Jordi Bru.

Consecuencias para la ciudad

Cuando los soldados ingleses y portugueses entran definitivamente en Donosti, descubren vino y coñac en las tiendas y casas, emborrachándose y perdiendo la cabeza. Se dedican al saqueo, a asesinar a los donostiarras que se encuentran en su camino, a violar a las mujeres para después matarlas y, llegado un punto, prenden fuego a las casas. Se calcula que la mitad de la población es masacrada y solo sobreviven unos pocos edificios. Es, sin ninguna duda, la mayor tragedia jamás ocurrida en la ciudad, cuyas cicatrices aún hoy podemos ver y que seguimos recordando más de 200 años después. Las consecuencias del asedio de San Sebastián transformaron para siempre la historia y el urbanismo de la ciudad, y con nuestro tour privado o nuestro tour bélico que guiamos con Go Local podrás descubrir esta parte de la historia de San Sebastián.

Lugares en San Sebastián relacionados con el asedio (memoriales, barrios, arquitectura)

Cuando el asedio ocurre, San Sebastián es tan solo el barrio que ahora llamamos Parte Vieja, por lo que todos los lugares relacionados con él se concentran aquí. El principal lugar es la calle 31 de Agosto, llamada así porque es la única que sobrevive al ataque, y solo lo hacen la mitad de sus casas, las más cercanas al monte Urgull.

Otros edificios supervivientes son los que estaban hechos en piedra y que no ardieron: la iglesia de San Vicente (en la que se pueden ver las marcas del fuego y los agujeros hechos por las balas), la basílica de Santa María del Coro (cuyo interior totalmente cubierto en plata y oro fue saqueado hasta no dejar nada), el convento de San Telmo (usado como cuartel por los franceses) y el castillo de la Mota, todos ellos, por tanto, los edificios más antiguos de la ciudad. También nos quedan restos de muralla, la que podemos ver en el puerto y la que se encuentra bajo tierra, visible una vez bajamos al parking del Boulevard. Todos estos lugares permiten comprender mejor el impacto del asedio de San Sebastián sobre la población local.

Evidentemente, existen diferentes monumentos a lo que pasó aquel trágico 31 de agosto de 1813 y días posteriores. Todos situados en la calle del mismo nombre. Empezando por la iglesia de San Vicente, nos encontramos en el callejón de Valle de Lersundi con una escultura de una mujer que lleva piedras o ladrillos en un cesto sobre su cabeza. Es la reconstructora, y representa a toda la población civil, principalmente mujeres, que ayudaron en la reconstrucción de la ciudad una vez todos los soldados, de ambos bandos, abandonaron Donosti.

La Reconstructora de Dora Salazar. Foto de Noticias de Gipuzkoa.

Un poco más adelante, frente a la calle San Jerónimo, en la fachada de la casa hay unas placas conmemorativas en las que se relata que los supervivientes se reunieron allí tras las sesiones de Zubieta, en las que se decidió que había que reconstruir San Sebastián.

Por último, a apenas unos metros, un disco rojo en relieve colocado en la fachada de la vivienda más antigua de la Parte Vieja nos recuerda a todas las víctimas donostiarras del saqueo e incendio llevados a cabo por las tropas anglo-portuguesas.

Cómo visitarlo hoy — rutas históricas sugeridas

Para conocer mejor este suceso, te recomendamos que hagas un tour con nosotros, obviamente, donde te contaremos todo lo que necesitas saber sobre lo que pasó y un montón de cosas más sobre Donosti, su historia y su cultura. Durante la visita descubrirás los principales escenarios del asedio de San Sebastián y sus consecuencias.

Pero si lo tuyo es ir por tu cuenta, te recomendamos que empieces el recorrido por la Bretxa, bajes al parking y admires los restos de la muralla. Después sigue por la calle San Juan recto hasta la iglesia de San Vicente y allí gira a la izquierda por la calle 31 de Agosto. Una vez en Santa María, sube al castillo de Urgull. Desde lo alto podrás admirar nuestra ciudad y apreciar el trabajo de reconstrucción que llevamos a cabo en apenas treinta y cinco años.

Curiosidades y mitos

A día de hoy todavía no se sabe en qué casa empezó el incendio ni quién lo provocó, pero según las crónicas de la época parece estar bien claro que fueron los ingleses. Este sigue siendo uno de los grandes debates históricos relacionados con el asedio de San Sebastián.

Cuando se decidió reconstruir la ciudad, el arquitecto municipal ideó una Donosti de nueva planta, con una plaza octogonal en el centro y calles que salían de ella como una estrella. Este proyecto no se llevó a cabo porque los dueños de los solares no querían perder superficie ni que se modificaran sus terrenos.

Nuestro día más importante, el día de San Sebastián, tiene su origen en la invasión francesa. Por eso los uniformes de las tamborradas pueden ser de soldados napoleónicos, pero también de soldados ingleses o portugueses.

En la tamborrada de la Cofradía de Gastronomía los tambores van de ingleses y franceses.