Factoría Marítima Vasca

Que los vascos estamos fuertemente conectados con el mar es algo ampliamente sabido. Aunque no todo el País Vasco está en la costa (la montaña también es un elemento enormemente importante en la cultura vasca), incluso los habitantes del interior han sentido la llamada del mar. Ejemplo de ello son Andrés de Urdaneta o Miguel López de Legazpi, grandes marinos nacidos en Ordizia y Zumarraga respectivamente, ambos pueblos del interior de Gipuzkoa.

Una de las partes más llamativas de esta relación con el mar es, sin duda, la caza de la ballena. Los vascos fuimos durante siglos los mejores cazadores de ballenas, pioneros de una industria que después fue replicada por otras naciones y que hace tiempo fue abandonada. Los vascos cazábamos ballenas en nuestra costa, pero también en Islandia y Canadá a donde nos íbamos durante meses a llenar enormes barcos de aceite de ballena, el fuel de la antigüedad. Y es precisamente en Canadá donde se encontró uno de aquellos barcos utilizados en esta industria tremendamente beneficiosa.

Además de la nao San Juan, en Red Bay también se encontró esta chalupa. Foto de Wikipedia.

La nao San Juan se hundió en la costa de Red Bay, provincia de Labrador, en 1565 listo para volver al País Vasco después de varios meses de trabajo. No hubo víctimas, pero se perdió el barco y casi toda la mercancía almacenada en él. Casi 500 años después este barco fue encontrado en el fondo del mar y recuperado pieza a pieza para su estudio. Hoy, de nuevo bajo el agua para su conservación, es el origen de la Factoría Marítima Vasca Albaola.

Factoría Marítima Vasca

Albaola, como se le conoce comúnmente, es un museo en el que se está reconstruyendo una réplica de la nao San Juan con las mismas técnicas usadas en su construcción original, es decir, con las técnicas del siglo XVI. Albaola es, por tanto, un museo vivo, ya que el barco va evolucionando y cada nueva visita nos da una nueva versión de la embarcación, por lo que es recomendable visitarla cada cierto tiempo.

El taller de Albaola donde se construyen otras embarcaciones tradicionales además del San Juan.

Además de ver el barco y el taller de carpintería donde siempre hay alguien trabajando, el museo nos habla de la historia de la nao San Juan, su descubrimiento en Canadá y de cómo era la industria ballenera del siglo XVI. Es un museo interesantísimo para todos aquellos amantes del mar, la historia en general y la cultura vasca en particular. Un museo imprescindible para todos aquellos que nos visitan y que quieren conocer más a fondo nuestra idiosincrasia.

La bahía de Pasajes o Pasaia

Albaola se encuentra en Pasajes San Pedro, muy cerca de San Sebastián, a donde se puede llegar en bicicleta, en transporte público o privado o por qué no, andando por el monte o la ciudad. Aquí, además de visitar el museo, podrás descubrir una población cien por cien dedicada al mar, donde muchos de los vecinos trabajan en el puerto o industrias afines, y es que el puerto de Pasajes es el segundo más importante del País Vasco después del de Bilbao.

Vista de San Juan. Foto de Wikipedia.

Frente a San Pedro, al otro lado de la bocana a la bahía de Pasajes, está el barrio de San Juan, al que se puede llegar en una motora desde San Pedro, y que mantiene su arquitectura original desde, precisamente, el siglo XVI. San Juan es el lugar perfecto para un paseo en el que admirar las casas, el paisaje y la ría de Pasajes, y por qué no, tomar algo o comer en alguno de sus muchos bares y restaurantes especializados en pescado. Un planazo para el verano, o cualquier día que haga buen tiempo y la mar esté tranquila.

A nosotros nos encanta Albaola, pero también San Pedro y San Juan, y siempre estamos buscando excusas para ir, por eso te recomendamos que te acerques a la bahía de Pasajes, ¡seguro que no te arrepientes!